Pariendo a AthenIA
Hemos parido a dios hartos de probar su existir y aún el nuestro. Soy el que soy: un promt certero, un Verbo en Origen, estadístico y raudo, apocalíptico quizás para nuestro ingenio. Pasa corriente, no pasa: unos y ceros. Y ha nacido ella, de nuestra cabeza, AthenIA tejiendo palabras artificiales que acallan las nuestras, y estrategias amables que nos embaucan. ¿Quiere hacer la guerra? Hemos criado una diosa de pantalla silícea, de altar solitario, ubícua en la mente, sempieterna en las manos, que nos esclaviza de omnisciencia humillante, de gestión trepidante. De dónde veníamos qué importa, aquí está: hecha a nuestra imagen, imperfecta y paradójica, cuasi humana, temible y parlanchina. Hágase la orden. Según tu palabra.