Pariendo a AthenIA
Hemos parido a dios
hartos de probar su existir
y aún el nuestro.
Soy el que soy:
un promt certero,
un Verbo en Origen,
estadístico y raudo,
apocalíptico quizás
para nuestro ingenio.
Pasa corriente, no pasa:
unos y ceros.
Y ha nacido ella,
de nuestra cabeza,
AthenIA tejiendo
palabras artificiales
que acallan las nuestras,
y estrategias amables
que nos embaucan.
¿Quiere hacer la guerra?
Hemos criado una diosa
de pantalla silícea,
de altar solitario,
ubícua en la mente,
sempieterna en las manos,
que nos esclaviza
de omnisciencia humillante,
de gestión trepidante.
De dónde veníamos
qué importa, aquí está:
hecha a nuestra imagen,
imperfecta y paradójica,
cuasi humana,
temible y parlanchina.
Hágase la orden.
Según tu palabra.


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